Cómo cualquiera puede convertirse en un corredor

¿Quién no ha salido alguna vez a correr?

Y por descontado, ¿quién no ha salido a correr alguna vez, y debido a la falta de preparación al llegar a casa, lo ha hecho tan cansado, que se le han quitado las ganas de volver a hacerlo?

A la hora de correr, como en cualquier actividad que uno se proponga en la vida, son importantes disciplina, preparación y, sobre todo, paciencia.

¿Cuál es el estilo correcto a la hora de correr? ¿Cómo deben enfocarse los entrenamientos? ¿Es importante la alimentación?

A continuación se exponen una serie de consejos y recomendaciones para aquellas personas que a base de constancia deseen evolucionar y llegar, ¿por qué no?, a poder disputar una maratón.

Con entrenamiento y muchas ganas, todos podemos sacar al corredor que llevamos dentro.

Antes de comenzar cualquier actividad de este estilo, algo muy recomendable podría ser visitar al médico y realizarse un chequeo en condiciones. Puede ser de mucha utilidad para un corredor conocer su capacidad de esfuerzo basándose en la frecuencia cardiaca. Una vez completada dicha fase lo principal es tomarse esta actividad como algo divertido y no obligarse directamente a una dura rutina de entrenamiento que exceda de unas 3-4 veces por semana; no debemos obsesionarnos directamente con la consecución de objetivos determinados, en lugar de disfrutar simplemente de correr.

Una manera muy fácil de tomarse esta actividad de una manera diferente, es la búsqueda de personas que compartan su misma afición para comenzar así a correr en grupo. Será mucho más divertido y reconfortante, y además comprobará como en grupo, consigue más rápidamente las metas que se haya propuesto a corto y largo plazo.

Entrenamiento Lo primero que debe uno pensar es que un objetivo necesita de tiempo para su consecución. Hay que disfrutar del tiempo libre, pero si se quiere ser constante debe encontrar tiempo para entrenar. Y no sólo puede realizarse directamente corriendo en el exterior sino que también puede optar por la posibilidad de apuntarse a un gimnasio y realizar allí su entrenamiento; aunque esta actividad es más preferible en invierno que en épocas con temperaturas suaves. Debe uno darse cuenta además, de que entrenar no se reduce solamente al hecho de correr.

Una de las partes más importantes del entrenamiento son el calentamiento y la realización de estiramientos, una vez acabado el mismo. De esta manera, aumentaremos nuestra capacidad de esfuerzo y evitaremos lesiones no deseadas que puedan romper nuestra rutina de entrenamiento. Además, contar con la ayuda de masajes e incluso la combinación de saunas con duchas de agua fría favorece la circulación sanguínea y reduce la aparición de las molestas agujetas.

Estilo a la hora de correr Existen diferentes estilos a la hora de correr, dependiendo del tipo de carrera o de la propia constitución física. El calzado que utilicemos para correr es un factor importante; ya que la elección de un calzado ligero o pesado, con mayor o menor acolchamiento, que pueda permitirnos diferente amortiguación, puede afectar directamente a nuestro rendimiento; igual que ocurre al correr apoyando más una parte u otra del pie sobre el terreno.

Por ejemplo, correr apoyando más la parte delantera que la trasera, es una técnica utilizada por corredores de carreras más rápidas. Puede producir sobrecargas en las pantorrillas y el talón de Aquiles. Por el contrario, correr dejando más peso sobre la parte trasera del pie puede producir sobrecargas en las articulaciones. Con paciencia y de forma progresiva, cada corredor deberá ir encontrando poco a poco un estilo determinado que le permita aumentar mejor su rendimiento, al mismo tiempo que, por supuesto, se eviten lesiones y dolores indeseados.

Alimentación La alimentación es uno de los factores más importantes a tener en cuenta. Debe ser importante para el corredor. Además de ingerir alimentos bajos en grasa, debe consumir aquellos que sean ricos en proteínas, hidratos de carbono, vitaminas y sales minerales. Antes de un duro entrenamiento, un corredor debe consumir un menú diferente, compuesto por alimentos de poca grasa y carbohidratos, mejorando así las reservas de hidratos de carbono. Esto provocará, a su vez, que las reservas de los músculos se llenen casi de forma completa. Además, la alimentación es muy importante en la recuperación posterior, ya que una dieta adecuada le ayudará a hacerlo cada vez en menor tiempo y de forma mucho más fácil.

Es esencial que lo primero después del esfuerzo sea reponer los hidratos de carbono e ingerir rápidamente una cantidad suficiente de líquido. Una manera fácil de conseguirlo es una ingestión inmediata, después del entrenamiento, de cualquier clase de bebida isotónica con un alto valor nutritivo. Ésta nos permitirá una buena recuperación, sobre todo, si es rica en sodio puesto que este mineral es uno de los que perdemos en mayor cantidad debido a la sudoración.

Artículos relacionados:

Mariano Peralta

Escrito (o recomendado) por:

Runner por naturaleza, es el creador, coordinador y entrenador del grupo.

Sitio web

Esta entrada fue publicada en Entrenamiento. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>